La estética entendida
como legado.
Cirujano Plástico Certificado · AMCPER 2692
Se concentran las plaquetas de su propia sangre y se aplican en la dermis. Los factores de crecimiento que liberan mejoran textura, luminosidad y cicatrización. No dan volumen.

El PRP se obtiene de una muestra de su propia sangre. Al centrifugarla se separa el plasma con alta concentración de plaquetas, que son las células encargadas de iniciar la reparación de cualquier tejido dañado. Aplicado en la dermis, ese concentrado libera factores de crecimiento que activan a los fibroblastos.
Lo que se obtiene es una mejora de la calidad de la piel: textura más uniforme, poro más cerrado, mejor luminosidad y, con el tiempo, algo más de grosor dérmico. Es especialmente útil en la piel fina del contorno de ojos y del cuello, donde otros tratamientos son difíciles de aplicar.
También conviene decir lo que no hace, porque se promete de más. El PRP no aporta volumen, no corrige flacidez establecida y no sustituye a un bioestimulador ni a un relleno. Su terreno es la calidad del tejido, no la forma.
Al ser autólogo —del propio paciente— no genera rechazo ni alergia, y por eso puede repetirse con seguridad. Se trabaja en serie: tres o cuatro sesiones separadas por tres o cuatro semanas, y un mantenimiento de una o dos sesiones al año.
Una guía honesta antes de la consulta. La indicación definitiva depende siempre de la valoración presencial.
Procedimiento en consultorio con anestesia tópica. La sangre se extrae, se centrifuga con protocolo cerrado y se aplica en la misma sesión: el plasma no se almacena ni se manipula fuera del sistema.
Valoración de la calidad cutánea y fotografía estandarizada.
Extracción de sangre periférica en tubos con protocolo cerrado.
Centrifugado para separar el plasma rico en plaquetas.
Asepsia de la zona y anestesia tópica.
Aplicación por microinyecciones intradérmicas o combinada con microneedling.
Masaje de distribución e indicaciones inmediatas.
Programación de la siguiente sesión de la serie.
Los tiempos habituales de esta técnica. Su plan definitivo se entrega por escrito tras la valoración.
Se valora la piel, se define el número de sesiones y se realiza la primera. Todo ocurre en la misma cita, de la extracción a la aplicación.
Enrojecimiento y sensación de calor, similares a los de una exposición solar leve. Puede haber pequeños hematomas en los puntos de aplicación.
Se repite la aplicación. A partir de la segunda sesión suele apreciarse mejor luminosidad y una piel más uniforme al tacto.
Terminada la serie de tres o cuatro sesiones, se valora el resultado con la misma fotografía del inicio. El cambio es de calidad, no de forma.
El efecto se sostiene alrededor de un año. Se programan una o dos sesiones anuales de refuerzo según la respuesta de su piel.
Los antes y después de prp facial se revisan durante la valoración privada, sobre casos con anatomía y objetivos comparables a los suyos.
No publicamos fotografía clínica en abierto: compromete la privacidad de quien confió en nosotros y, fuera de contexto, un caso ajeno dice poco sobre el suyo. En consulta se revisa con tiempo, con las mismas condiciones de toma y explicando qué es alcanzable en su caso.
Ningún procedimiento quirúrgico está libre de riesgos. Conocerlos de antemano es parte del consentimiento informado.
Esta información es orientativa y no sustituye una valoración médica presencial. Los riesgos específicos de su caso se explican y se firman en consulta.
Si su pregunta no está aquí, el equipo la responde por WhatsApp el mismo día.
Suaviza las líneas finas al mejorar la calidad y el grosor de la dermis, pero no corrige arrugas profundas ni flacidez. Para eso están la toxina botulínica, los bioestimuladores o la cirugía, según el caso.
Lo habitual son tres o cuatro, separadas por tres o cuatro semanas, y después un mantenimiento de una o dos al año. El efecto es acumulativo: la serie completa es lo que produce el cambio.
La extracción de sangre es la de siempre. La aplicación, con anestesia tópica, resulta molesta pero tolerable, sobre todo en el contorno de ojos. La sesión completa dura menos de una hora.
Sí, es una de sus indicaciones con mejor respaldo. En alopecia androgénica inicial y en caída difusa reciente mejora la densidad y el grosor del tallo. Requiere serie y mantenimiento, y funciona mejor combinado con tratamiento médico.
Es de los tratamientos con mejor perfil de seguridad, porque el material es suyo: no hay rechazo ni alergia. Los riesgos son los de cualquier punción —hematoma, molestia, infección poco frecuente— y se minimizan con protocolo cerrado y asepsia.
Sí, muy bien. Es habitual combinarlo con microneedling en la misma sesión, y forma parte de los protocolos de preservación junto con bioestimulación y nutrición celular.
Con frecuencia la valoración revela una cirugía distinta a la que se buscaba al principio, y mejor indicada. Estas son las alternativas con las que se compara la suya.
Vitaminas, minerales, aminoácidos y ácido hialurónico no reticulado depositados en la dermis. Devuelven luminosidad y elasticidad a una piel deshidratada, con la piel intacta al día siguiente.
Ver procedimientoNo quirúrgicoNo rellenan: estimulan. El producto induce la producción de colágeno propio, de modo que el volumen que aparece a los tres meses lo fabricó su piel, no la jeringa.
Ver procedimientoEscríbanos para iniciar el proceso de precalificación y asignación horaria. Respondemos en horario de consulta: Lunes a viernes, 9:00 – 19:00 h · Sábado, 9:00 – 14:00 h.