La estética entendida
como legado.
Cirujano Plástico Certificado · AMCPER 2692
Vitaminas, minerales, aminoácidos y ácido hialurónico no reticulado depositados en la dermis. Devuelven luminosidad y elasticidad a una piel deshidratada, con la piel intacta al día siguiente.

Una crema, por buena que sea, actúa sobre la capa más superficial de la piel. La hidratación profunda hace algo distinto: deposita directamente en la dermis un cóctel de vitaminas, minerales, aminoácidos, coenzimas y ácido hialurónico no reticulado, es decir, en el nivel donde se fabrica el colágeno.
El ácido hialurónico no reticulado no da volumen —no es un relleno— sino que retiene agua en el tejido. El efecto es una piel más jugosa, con mejor luz, poro más fino y menos líneas de deshidratación, esas que aparecen de un día para otro cuando se duerme poco o se viaja.
Es un tratamiento de fondo, no de transformación. Su resultado es modesto y real: notorio en cuello, escote y dorso de manos, donde la piel se seca antes; y particularmente útil como preparación antes de un evento o de un procedimiento mayor.
Se trabaja en serie: tres o cuatro sesiones separadas por dos a cuatro semanas para cargar la dermis, y después mantenimiento cada tres o cuatro meses. No requiere incapacidad, y las pequeñas pápulas de la aplicación ceden en menos de un día.
Una guía honesta antes de la consulta. La indicación definitiva depende siempre de la valoración presencial.
Procedimiento en consultorio con anestesia tópica. Se aplica en microdepósitos intradérmicos, con aguja muy fina o con dispositivo de inyección, cubriendo el área de forma homogénea.
Valoración del estado de hidratación y de la calidad cutánea, con fotografía estandarizada.
Elección de la formulación según el objetivo y la zona.
Desmaquillado, asepsia y anestesia tópica.
Microdepósitos intradérmicos distribuidos de forma uniforme por toda el área.
Aplicación de calmante y protección solar al terminar.
Programación de la siguiente sesión de la serie.
Los tiempos habituales de esta técnica. Su plan definitivo se entrega por escrito tras la valoración.
Se valora la piel y se aplica en la misma cita. Al terminar quedan pequeñas pápulas visibles, que son el depósito del producto.
Las pápulas se reabsorben entre 12 y 24 horas. Puede haber enrojecimiento leve y algún hematoma puntual.
Se completan las tres o cuatro sesiones de carga. La luminosidad suele apreciarse ya desde la primera o la segunda.
Terminada la carga, la piel se ve más jugosa y uniforme. Se valora con la misma fotografía del inicio.
El efecto se sostiene entre cuatro y seis meses. Lo habitual es una sesión de refuerzo cada tres o cuatro meses, ajustada a su piel y a la estación.
Los antes y después de hidratación profunda y nctf se revisan durante la valoración privada, sobre casos con anatomía y objetivos comparables a los suyos.
No publicamos fotografía clínica en abierto: compromete la privacidad de quien confió en nosotros y, fuera de contexto, un caso ajeno dice poco sobre el suyo. En consulta se revisa con tiempo, con las mismas condiciones de toma y explicando qué es alcanzable en su caso.
Ningún procedimiento quirúrgico está libre de riesgos. Conocerlos de antemano es parte del consentimiento informado.
Esta información es orientativa y no sustituye una valoración médica presencial. Los riesgos específicos de su caso se explican y se firman en consulta.
Si su pregunta no está aquí, el equipo la responde por WhatsApp el mismo día.
No. El ácido hialurónico que se usa aquí no está reticulado: no ocupa espacio ni da volumen, sino que retiene agua en la dermis. El objetivo es la calidad de la piel, no la forma del rostro.
Quedan pequeñas pápulas en los puntos de aplicación, que se reabsorben entre 12 y 24 horas, y puede haber enrojecimiento leve. Para un evento conviene programar la sesión con al menos dos o tres días de margen.
Tres o cuatro para cargar la dermis, separadas por dos a cuatro semanas, y después mantenimiento cada tres o cuatro meses. Es un tratamiento de constancia: una sesión aislada da un efecto pasajero.
Es donde más se aprecia, porque son zonas de piel fina que se deshidratan antes y que casi nadie cuida. El dorso de las manos suele responder muy bien.
Mejora la uniformidad general del tono, pero no trata una mancha establecida. Para eso se requieren activos despigmentantes, peeling o láser, y siempre con protección solar estricta.
Sí. Es el componente de nutrición de los protocolos de preservación y se combina bien con toxina botulínica, bioestimuladores y PRP. La secuencia se planea para no irritar la piel de más.
Con frecuencia la valoración revela una cirugía distinta a la que se buscaba al principio, y mejor indicada. Estas son las alternativas con las que se compara la suya.
Se concentran las plaquetas de su propia sangre y se aplican en la dermis. Los factores de crecimiento que liberan mejoran textura, luminosidad y cicatrización. No dan volumen.
Ver procedimientoNo quirúrgicoNo rellenan: estimulan. El producto induce la producción de colágeno propio, de modo que el volumen que aparece a los tres meses lo fabricó su piel, no la jeringa.
Ver procedimientoEscríbanos para iniciar el proceso de precalificación y asignación horaria. Respondemos en horario de consulta: Lunes a viernes, 9:00 – 19:00 h · Sábado, 9:00 – 14:00 h.