La estética entendida
como legado.
Cirujano Plástico Certificado · AMCPER 2692
Reducen depósitos de grasa localizados y mejoran la circulación y la calidad de la piel. No adelgazan, no sustituyen a la liposucción y necesitan series completas para verse.

Son dos tratamientos distintos que suelen combinarse. La lipólisis láser aplica energía sobre el tejido para desestabilizar la membrana del adipocito y facilitar que la grasa se movilice; la carboxiterapia infiltra CO₂ médico en el tejido subcutáneo, lo que mejora la microcirculación, favorece la lipólisis local y estimula el colágeno.
Su terreno es acotado y conviene decirlo antes de empezar: depósitos localizados pequeños, celulitis, flacidez leve y zonas difíciles como la papada, la cara interna del brazo o el flanco. Sobre eso funcionan, con resultados modestos pero reales.
Lo que no hacen es igual de importante. No reducen peso, no sustituyen a la liposucción y no compensan una alimentación desordenada. Un depósito que en quirófano se resuelve en una sesión aquí requiere ocho, y aun así el cambio será menor.
A cambio no hay incapacidad, ni anestesia, ni riesgo quirúrgico: se sale de la sesión y se sigue con el día. Por eso son una buena opción para quien no quiere o no puede operarse, y un buen complemento —antes o después— de un procedimiento quirúrgico.
Una guía honesta antes de la consulta. La indicación definitiva depende siempre de la valoración presencial.
Procedimiento en consultorio, sin anestesia y sin incapacidad. La serie se diseña por zona y por objetivo, y se combina con medidas de sostén —drenaje, actividad física, hidratación— que forman parte del tratamiento.
Valoración de los depósitos, de la calidad de la piel y de la circulación, con fotografía y medición estandarizadas.
Definición de la serie: número de sesiones, frecuencia y técnica por zona.
Aplicación de lipólisis láser sobre el área marcada, con parámetros ajustados al tejido.
Infiltración de CO₂ médico en el plano subcutáneo, cuando el protocolo lo incluye.
Drenaje linfático o movilización posterior según indicación.
Medición de control cada cierto número de sesiones para verificar el avance real.
Los tiempos habituales de esta técnica. Su plan definitivo se entrega por escrito tras la valoración.
Exploración de las zonas, medición con cinta y fotografía estandarizada. Se define un objetivo realista y se dice si el caso corresponde en realidad a cirugía.
Sensación de calor con el láser y de presión o ardor breve con el CO₂, que cede en minutos. Todavía no hay cambio visible.
Empieza a apreciarse mejor textura de la piel y, en algunas zonas, reducción medible. Se compara con la medición inicial, no con la impresión.
Se termina la serie y se documenta el resultado con la misma fotografía y medición del inicio. Aquí se decide si conviene continuar, mantener o replantear.
El tejido termina de acomodarse. El resultado se conserva mientras se mantengan el peso y los hábitos.
Sesiones periódicas de sostén según la zona y la respuesta, en general cada uno o dos meses.
Los antes y después de lipólisis láser y carboxiterapia se revisan durante la valoración privada, sobre casos con anatomía y objetivos comparables a los suyos.
No publicamos fotografía clínica en abierto: compromete la privacidad de quien confió en nosotros y, fuera de contexto, un caso ajeno dice poco sobre el suyo. En consulta se revisa con tiempo, con las mismas condiciones de toma y explicando qué es alcanzable en su caso.
Ningún procedimiento quirúrgico está libre de riesgos. Conocerlos de antemano es parte del consentimiento informado.
Esta información es orientativa y no sustituye una valoración médica presencial. Los riesgos específicos de su caso se explican y se firman en consulta.
Si su pregunta no está aquí, el equipo la responde por WhatsApp el mismo día.
No. La liposucción retira grasa de forma directa y definitiva en una sola sesión; estos tratamientos movilizan cantidades pequeñas a lo largo de una serie. Cuando el depósito es evidente, la respuesta honesta es que la cirugía dará un resultado que esto no alcanza.
Es una reducción modesta y variable, y por eso se mide: se documenta la circunferencia al inicio y cada ciertas sesiones. Trabajar con medición evita la discusión sobre si se ve o no se ve.
Mejora su aspecto —sobre todo la textura y la circulación— pero no la elimina. La celulitis depende de la estructura de los tabiques fibrosos bajo la piel, y ninguna técnica no invasiva los resuelve por completo.
El láser produce calor tolerable. La carboxiterapia da una sensación breve de presión o ardor mientras se infiltra el gas, que desaparece en minutos. No requiere anestesia ni incapacidad.
Entre seis y diez, con una o dos por semana, según la zona y el objetivo. Menos de eso no produce cambio apreciable, y conviene saberlo desde el principio para no interrumpir a la mitad.
Mientras se mantengan el peso y los hábitos. Estos tratamientos no protegen contra un aumento de peso, y ese es el factor que decide si el resultado se conserva.
Con frecuencia la valoración revela una cirugía distinta a la que se buscaba al principio, y mejor indicada. Estas son las alternativas con las que se compara la suya.
Retira grasa por planos alrededor de todo el tronco para revelar la anatomía que ya existe debajo. Exige peso estable antes y disciplina de faja y drenaje después.
Ver procedimientoNo quirúrgicoNo rellenan: estimulan. El producto induce la producción de colágeno propio, de modo que el volumen que aparece a los tres meses lo fabricó su piel, no la jeringa.
Ver procedimientoEscríbanos para iniciar el proceso de precalificación y asignación horaria. Respondemos en horario de consulta: Lunes a viernes, 9:00 – 19:00 h · Sábado, 9:00 – 14:00 h.